19 mayo 2009

Horizonte que te despropones


Despierto y me encuentro arañando costras al cielo abierto. Abrazando silencios. Desclavando de mi pecho los cristales que se hundieron cuando tus ojos estallaron en mil universos. En mil verdades y secretos desechos con un canto.Pospuestos al desdén de la incertidumbre. A la víspera de los deseos. ¿Cuál fue el deseo que pediste? ¿Cómo asesiné al futuro? Si realmente existió o si realmente hubo crimen. En la desolación lo puedes encontrar. En las palabras nunca pronunciadas. En las que esperan ser oídas. En las palabras que no existen. ¿Existes? Entra y enciende la luz. Apaga la sombra que no permito atraviese los encuadres y desalojen la mano que nunca deja de estar extendida frente al viento de tu cabello. Que nunca deja de existir. Ahí la puedes ver en la noche insomne. En el mar de dudas que asoma en mi voz ante el equilibrio de las cosas. Ante el vacío que acaba consumiendolo todo.... todo...

17 mayo 2009

koyaanisqatsi


La Tierra. Terreno vasto que soporta la pisada del hombre, que sufre la mano amenazante del verdugo reincidente de sus errores. No somos conscientes, pero esta ahí. La tierra: reencarnación de la belleza pura. No lo vemos pero está ahí, con sus paraísos perdidos, con su naturaleza milagrosa. Pero el hombre ya no quiere ser consciente de su existencia. Él, que lo ha dominado todo, vive ajeno a sus actos. Perdiendo el contacto con la naturaleza. Perdiendo el equilibrio. Vida sin equilibrio. Koyaaniqatsi. 

Hemos desafiado los limites de la materia y la lógica y ahora surcan las nubes enormes ballenas de metal mientras en la tierra millones de vehículos se mueven de un lado a otro. No contento con su uso, los vehículos se convirtieron ante nuestros ojos en tanques y las ballenas metálicas en aviones de combate.... en bombarderos.... en Hiroshima.... La razón nos ha permitido desarrollar el poder de cavar la fosa del mundo, de destruirlo todo, de provocar la muerte total. ¿Cómo respondemos ante esta realidad? Con silencio. Con ajenidad. Evadiendo la responsabilidad. Las ciudades son grandes dormitorios que guardan silencio. La ciudad esta dormida. Sin vida. Muertas. Una civilización que se cae en pedazos. Cuando despierta lo hace para coger el metro, trabajar sin pausa, comer sin pausa, gastar tu dinero sin pausa, agota tu vida sin pausa. Muere... Muere... Muere cada vez más rápido... 

Caminos preconcebidos y dirigidos que no percibimos y mucho menos cuestionamos. Desde el cielo nocturno las carreteras son similares a cables que transportan luces de energia... carriles... datos de ida y vuelta... datos... energia... eso es el hombre... corriente de energia e información que se traspasa de un lado a otro dándole utilidad de producción o de consumo... pero siempre útil... Mira la ciudad bien... ¿Acaso no es similar a un gran circuito informatico lleno de bloques de luces y cables? Todo interconectado. Todo transmitiendo energía.  Nos hemos convertido en algo más (o algo menos) que en unos simples engranajes del sistema. Ahora solo somos datos. Sustituibles. Insconcientes. Como individuos nos creemos libres ya que nos otorgamos la capacidad de decidir nuestros actos. Pero ser libre dentro de una jaula no te hace ser más feliz. 

La humanidad ha perdido algo. Puedes verlo. Puedes notarlo aunque no sepas concretar qué es. Puedes sentirlo en tu pecho. Esta ahí. Estamos subidos en un enorme cohete descontrolado llamado progreso que un día estallara con todos dentro.

31 enero 2009

Others Worlds de Makoto Shinkai

29 enero 2009

25

No es la llave la que abre la puerta

Sino que es la puerta la que usa la llave para ser abierta

25 enero 2009

Waking Life


-Le diré algo... siga recto tres calles más... gire a la derecha, recto dos calles más... y te bajas ahí en la siguiente esquina.
-¿Qué hay allí?
-No lo sé todavía, pero ya es algún lugar... y determinará el curso del resto de tu vida.


Titulo original: Waking Life
Año: 2001
Guión: Richard Linklater
Dirección: Richard Linklater

20 enero 2009

Kafka en la orilla



Cuando tú estás en el borde del mundo
Yo estoy en el cráter de un volcán muerto
A la sombra de la puerta
Se yerguen las palabras que han perdido sus letras

Al dormir, la luna ilumina las sombras
Pececillos caen del cielo
Al otro lado de la ventana
Hay soldados con el corazón endurecido

Kafka esta sentado en una silla a la orilla del mar
Pensando en el péndulo que hace oscilar el mundo
Cuando el círculo del mundo se cierra
La sombra de la esfinge sin destino
Se convierte en cuchillo
Y atraviesa tus sueños

Los dedos de la niña ahogada
Buscan la piedra de la entrada
Alza las mangas de su vestido azul
Y mira a Kafka en la orilla del mar



Kafka en la orilla de mar
Haruki Murakami